SANTA RAFAELA

Os dejamos aquí algunas reflexiones que lxs alumnxs de 3º-4º ESO y bachillerato

han hecho durante la semana de Santa Rafaela.

¡MERECE LA PENA LEERLAS!

“No todxs tenemos garantizado ese derecho a la educación de calidad por el que lucharon Sta Rafaela y la Madre Pilar. En esta situación en la que estamos trabajando y estudiando desde casa, podemos ver que, cada casa y cada familia son distintas, y no todxs pueden acceder a la misma educación debido a la falta de recursos en los hogares. El hogar no es algo que tengamos asegurado, es decir, no todo el mundo tiene una buena casa con un ordenador para comunicarse con lxs profesorxs o con sus amigxs. Por eso, deberíamos ser más agradecidxs, ya que tenemos muchas más facilidades que muchxs otrxs niñxs”.

“En estos momentos de pandemia nos parece que esto que nos está pasando nunca nos podría llegar a pasar, ya que en las noticias siempre vemos imágenes de países pobres a los que les ocurre este tipo de cosas. Espero que todo esto nos sirva de reflexión y que podamos sacar algo positivo de esta situación”.

“Todxs somos homo sapiens, la misma especie, pero está claro que no todxs tenemos los mismos derechos ni privilegios. Grandes diferencias a nivel económico, social y cultural nos separan, pero nos vemos unidos gracias a personas que, como Rafaela, luchan por la igualdad entre los diferentes mundos, entre hombres y mujeres, entre gente adinerada y aquellos con ingresos más escasos. Creo en la igualdad de oportunidades, en poder jugar las cartas que tocan en la vida, en poder labrarnos una vida mejor. Ello no será posible si la educación no es accesible, algo por lo que arduamente lucho nuestra fundadora. La educación no debería ser un privilegio, sino un derecho”.

“Deseo de corazón que la actitud de parar, interiorizar, ir despacio, contemplar, apreciar y disfrutar de las cosas sencillas... se nos quede instalada para siempre”

“Es bonito ver como todas las personas, independientemente de su nivel económico, o lugar en el que viven, comparten el hecho de tener sueños.
Al final, por mucho que nos empeñemos en buscar diferencias entre nosotrxs, no somos tan distintos, y por ello, debemos compartir nuestra vida y generosidad con los demás, pues es ahí donde reside la verdadera riqueza”.

“Creo que nos quejamos, pero sin saber por lo que tienen que estar pasando muchas otras personas. Existen derechos muy preciados, pero hay gente que sigue sin enterarse: y no nos podemos comparar con la cantidad niñxs que hay sin poder tener educación al alcance de sus manos”.

“Nos acostumbramos a los privilegios y se nos olvida agradecer y valorarlos. Ahora mismo hay gente que desearía poder acceder a una educación y no puede, en cambio nosotxos que, si la tenemos, no la valoramos. En este tiempo de confinamiento he interiorizado/reflexionado y me he dado cuenta de que tenemos que aprovechar las cosas, personas, momentos..., por pequeños que sean. Igual mañana ya no están; por ejemplo, no valorábamos el poder ir al colegio y ha tenido que venir una pandemia para darnos un golpe de realidad”.

“Me consuela y llena de alegría que, a pesar de que una gran mayoría ignora y muestra indiferencia ante estas inmensas diferencias, haya personas que siguen luchando por los que no tienen fuerzas y por conseguir para todxs los derechos que por ser persona merecen. Les ofrecen lo suyo para que lo "tomen" como propio, sin esperar nada a cambio, únicamente el ayudarles. Gracias a esas personas todavía hay ESPERANZA”

“Soy muy afortunada por tener todo lo que necesito”.

“Yo creo que es triste que la riqueza este tan mal repartida. Que unxs tengan tanto y otrxs tan poco. Que el siguiente objetivo de unxs sea comprarse un coche y que el de otrxs sea una bomba para sacar agua de un pozo. Son realidades demasiado distintas teniendo en cuenta que vivimos todxs en el mismo planeta. Y que lo único que nos diferencie de tener más o menos es donde hayamos nacido exactamente”.

“Todxs somos personas, pero por desgracia no todxs tenemos los mismos privilegios ni las mismas condiciones de vida. Es triste ver como una familia a la que no le falta de nada es incapaz de compartir parte de su fortuna con otra que lo necesita. Pero somos así.  Muchas veces somos incapaces de valorar lo que tenemos y solo nos damos cuenta al ver fotografías y sintiéndonos culpables. Pero eso no basta.
A mí me entran ganas de ayudar, de aportar algo a todas esas familias que lo necesitan y de seguir el ejemplo de Santa Rafaela María”.
 

“Al ver todas esas fotos y la diferencia que puede llegar a haber entre nosotrxs me recorre la culpa por la situación precaria que viven algunxs y a la vez, me siento agradecidx de la mía”

“Agradecimiento a personas como Rafaela María:

Su vida fue un continuo camino de GENEROSIDAD,

pensando en las otras personas

antes que en ella misma,

y alegrando su vida”.

 

 





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